Haemig PD  (2011 Ecología del Ocelote y el Margay.  ECOLOGÍA.INFO 9

Ecología del Ocelote

y el Margay

Nota: Esta revisión en línea es actualizada y revisada en forma continua, a penas se cuenta  con los resultados de nuevas investigaciones científicas.  Por lo tanto, este artículo presenta información actualizada sobre el tema.

El ocelote o manigordo (Leopardus pardalis) y el margay (Leopardus wiedi) son dos felinos pequeños con manchas que viven en los bosques neotropicales. Están más íntimamente relacionados entre sí que con otros felinos y son descendientes de un ancestro común reciente (Slattery y colaboradores 1994; Masuda y colaboradores 1996; Eizirik y colaboradores 1998). En el presente informe, comparamos la ecología de estos dos felinos y observamos las similitudes y las diferencias.

Aunque tienen una apariencia similar, el ocelote y el margay pueden diferenciarse por detalles pequeños (Emmons 1990). Por ejemplo, la cola del margay es más larga que sus patas posteriores, mientras que la cola del ocelote es más corta que sus patas posteriores (Emmons 1990). Además, el ocelote es más grande y robusto que el margay (pesa tres veces más, por lo menos) y generalmente caza sobre el terreno (Goldman 1920; Emmons 1988). Por el contrario, el margay busca su alimento principalmente en los árboles (Guggisberg 1975; Konecny 1989) y muestra un gran nivel de adaptación a la vida arbórea. Por ejemplo, el menor tamaño del margay le permite caminar más sobre las ramas que el ocelote y su cola más larga le permite mantener el equilibrio con más facilidad. También tiene una capacidad superior para brincar (Petersen 1977) y sus garras son proporcionalmente más largas que las del ocelote (Leyhausen 1963; Konecny 1989). Además, el margay es el único felino del Nuevo Mundo que tiene articulaciones que giran lo suficiente para permitirle saltar de cabeza de los árboles con las patas posteriores volteadas hacia el tronco, al igual que una ardilla (Leyhausen 1963; Emmons 1990).

Distribución y hábitat

El margay habita en un área que abarca desde el estado mexicano de Sonora y el Valle Bajo de Rio Grande de Texas hasta Uruguay y Argentina (Gallo-Reynoso and Navarro-Serment 2002). Unicamente se conoce un espécimen del período histórico de Texas: un adulto macho cazado en Eagle Pass que ingresó en 1852 a la colección del Museo Nacional de Estados Unidos (Hollister 1914).

Debido a que el margay generalmente es menos abundante que el ocelote en esta área geográfica (Goldman 1920; Leopold 1959) y tiene hábitats secretos, se desconoce si los margays siguen viviendo al sur de Texas. La desforestación extensiva y despeje de arbustos que ha tenido lugar aquí, sobre todo la destrucción del bosque de árboles altos de ahuehuete o sabino (Taxodium mucronatum) y palma de micharos (Sabal texana) a lo largo del Rio Grande Bajo no deja mucha esperanza.

El espécimen de Eagle Pass se diferencia de los margays mexicanos en el hecho de que su pelaje es más largo, tiene manchas negras sólidas en la espalda, en vez de áreas adyacentes más claras (Goldman 1943). Por esta razón, el espécimen del margay encontrado en Eagle Pass fue clasificado como una subespecie única, dándosele el nombre científico de Leopardus wiedii cooperi (Goldman 1943).

Aunque muchas personas asumen que el margay únicamente se encuentra en los bosques tropicales de tierras bajas, Nelson y Goldman (1931) capturaron un espécimen macho adulto de este felino a una altitud de más de 3000 metros, cerca de la cumbre del Cerro San Felipe, en Oaxaca, México en 1894. Aunque es posible que éste y el espécimen de Eagle Pass tan sólo fueran felinos individuales que vagabundeaban fuera de sus hábitats normales, este hecho demuestra que tenemos mucho que aprender acerca del margay.

En este sentido, existen registros prehistóricos de especial interés debido a que sugieren una mayor penetración de estas especies en lo que hoy se conoce como Estados Unidos de América. Por ejemplo, un espécimen subfósil del margay de 2,400 A.C. fue recogido en un yacimiento de conchas en una zona de marisma cercana a la desembocadura del río Sabine en el Condado de Orange, Texas (Eddleman y Akersten 1966). Esta localidad está ubicada a corta distancia de la frontera oeste entre Texas y Louisiana.

El ocelote actualmente habita una región que abarca desde el sur de Texas y Sonora hasta el norte de Argentina y Uruguay. No obstante, su área geográfica en épocas históricas fue considerablemente mayor. En el siglo XVIII, había ocelotes en todo el Estado de Texas y también en algunas partes de los Estados de Arkansas, Louisiana y Arizona (Hall 1981). La desaparición del ocelote de la mayor parte de su área geográfica en Estados Unidos constituyó una gran pérdida, como Audubon observó, ya que es el más hermoso de los felinos que se encuentran en Norteamérica (Audubon & Bachman 1846).

Según estudios acerca de los ocelotes que quedan en los Estados Unidos (es decir, los del sur de Texas), éstos se restringieron a hábitats de espinos y bosques densos con más de 75% de cobertura de follaje (Shindle 1996, Shindle & Tewes 1998; Harveson et al. 2004; Horne et al. 2009). Lamentablemente, debido al despeje de arbustos y desforestación extensivos por parte del hombre, menos del 1% del sur de Texas ahora conserva esta clase de hábitats (Tewes & Everett 1986). El resultado es que los últimos ocelotes sobrevivientes de los Estados Unidos (aproximadamente 100 en número) actualmente se encuentran en peligro porque sus hábitats de arbustos y bosques prácticamente han desaparecido (Mora 2000; Haines et al. 2005; Janecka et al. 2007, 2008).

Estudios realizados en otras partes del área de influencia del ocelote confirman que este felino prefiere la cobertura densa de los hábitats de bosques y espinos (Ludlow & Sunquist 1987; Emmons, 1988). En los llanos de Venezuela, por ejemplo, los ocelotes rastreados por radio pasan la mayor parte de su tiempo (81%) en los bosques (Sunquist y colaboradores 1989). Evitan los hábitats de sabanas de palmeras y montes de arena que son más abiertos, salvo por las noches en que ocasionalmente visitan estos hábitats (Sunquist y colaboradores, 1989). Ludlow & Sunquist (1987) sugieren que los ocelotes prefieren las cubiertas densas porque sus presas son más abundantes ahí que en hábitats más abiertos. No obstante, también es posible que los ocelotes rehuyen de las áreas abiertas para evitar enemigos. Konecny (1989) siguió con radio ocelotes y margays simpátricos en Belice y descubrió que ambas especies preferían los bosques.

Hábitos alimentarios

Konecny (1989) estudió y comparó los hábitos alimentarios del ocelote y margay simpátricos en el bosque tropical de Belize. Descubrió que ambos felinos principalmente se alimentaban de mamíferos pequeños, pero se concentraban en diferentes especies. Los margays cazaban más presas arbóreas que los ocelotes concentrándose en roedores arbóreos, tales como las ratas trepadores de orejas grandes (Ototylomys phyllotis) y ardillas montañeras (Sciurus deppei). Además, los margays se alimentaban más de pájaros pequeños, frutas y artrópodos que los ocelotes.

Los ocelotes se alimentaban más de presas terrestres que los margays, menos pájaros, e incluían animales más grandes en su dieta. Las presas que con más frecuencía consumían los ocelotes eran las zarigüeyas (Didelphis marsupialis comúnmente conocida como "tacuazin", "chucha común", "mucura", "yalu", "muca", "raposa";  Philander opossum más conocida como "chucha gris de cuatro ojos", "pericote", "cuica común;  "ratón tlacuache Marmosa spp.) y los armadillos (Dasypus novemcinctus).  Los ocelotes también comían Agouti paca más comúnmente conocido como "paca", "majaz", "guagua", "picuru", "guanta", "lapa"; Rattus rattus – Rata negra; Mazama americana – venado colorado; y Tamandua mexicana – oso hormiguero común.

Otros estudios confirman que el ocelote depreda principalmente mamíferos terrestres de tamaño pequeño a mediano. En los Llanos de Venezuela, Sunquist et al. (1989) descubrieron que el ocelote se alimentaba principalmente de ratones de caña (Zygodontomys brevicauda), ratones de bolsa (Heteromys anomalus), también conocidos como "ratones espinosos"), ratas de pantano (Holochilus brasiliensis) y marmotas (Marmosa robinsoni). No obstante, también comían frecuentemente salamandras, sobre todo el género Iguana. En un bosque tropical de Costa Rica, Chinchilla (1997) descubrió que el ocelote usualmente se alimentaba de roedores terrestres de tamaño pequeño y mediano. Las presas más frecuentes eran el ratón espinoso (Proechimys semispinosus, también conocido como "mocangué" o "sacha cuí") y el ratón semiespinoso (Heteromys desmarestianus, tambien conocido como "ratón de bolsa"). También comía una especie de pájaros, la pava cojolita (Penelope purpurascens).

En la amazonía peruana (Emmons 1987, 1988) encontró resultados similares. En el bosque húmedo tropical virgen, los ocelotes principalmente se alimentaban de roedores terrestres pequeños. Las especies consumidas con más frecuencia eran varias especies de ratones espinosos (Proechimys ssp), seguido por las ratas arroceras (Orysomys ssp). También comían pájaros, serpientes y salamandras, aunque no se identificaron las especies. Los ratones espinosos y las ratas del arroz eran los mamíferos terrestres pequeños más abundantes del área. En consecuencia, Emmons llegó a la conclusión de que el ocelote, al igual que otros felinos del bosque húmedo, era un cazador oportunista que se alimentaba de cualquier animal que encontrara y pudiera doblegar.

En los Llanos de Venezuela, Ludlow y Sunquist (1987) también informaron que los ocelotes eran cazadores oportunistas. Durante la temporada de lluvias, época en que los cangrejos de tierra son abundantes, éstos eran la presa principal de los ocelotes. Sin embargo, durante la temporada seca, época en que los cangrejos de tierra son escasos, los roedores e iguanas fueron la presa principal. Los investigadores concluyeron que, durante la temporada de lluvias, los cangrejos proporcionaban a los ocelotes una fuente de alimentos fácil de capturar que parcialmente reemplazaba la presa normal de su dieta.  En un bosque tropical deciduos en el estado mexicano de Jalisco, la iguana de la roca (Ctenosauro pectinata) era la presa más importante de los ocelotes, seguida del ratón de bolsas bucales (Liomys pictus; Meza et al. 2002).

Beebe (1925) registró la depredación por el margay de las cuatro especies animales que se indican a continuación en Guyana Británica: el machín negro (Cebus apella, también conocido como "mico maicero"), el perezoso de tres dedos (Bradypus tridactylus), el puercoespín (Coendou prehensilis, también conocido como "erizo") y el momoto coroniazul (Momotus momota).

Durante la Estación Seca en el Estado de São Paulo, SE Brasil, Wang (2002) encontró que el ocelote, el margay y el tigrillo chico (Leopardus tigrinus) simpátricos se alimentaban principalmente de pequeños mamíferos terrestres (1 Kilogramo) La diferencia entre el ocelote, el margay y el tigrillo chico es que el primero también se alimenta de mamíferos más grandes (3 kilogramos), es decir el perezoso de tres dedos y el Armadillo de nariz larga (Dasypus novemcinctus) y de más serpientes, mientras que el Oncilla come más aves.  El Margay era más general y no se concentraba en una especie en particular.

Acecho por parte de sus enemigos

Al igual que muchos depredadores, el ocelote y el margay a veces son atacados por animales que desean cazar para alimentarse. En la amazonía peruana, Emmons (1988) observó un grupo de pavas amazónicas (Penelope jacquacu) que atacaban un ocelote. En otras cuatro ocasiones, también observó varias especies de monos (el coto mono Alouatta seniculus, el maquisapa Ateles paniscus y el machín negro Cebus apella) que emitían fuertes gritos de alarma desde los árboles sobre los ocelotes que caminaban sobre el terreno. Los monos seguían a los ocelotes mientras éstos se desplazaban por el bosque. En la amazonía colombiana, Izawa (1978) observó pichicos (Saguinus nigricollis, también conocidos como "chichicos", "bebelches" o "leoncitos") que fastidiaban un ocelote.

Passamani (1995) observó como un grupo de cinco monos titís de oreja con penacho (Callithrix jacchus geoffroyi) y un mono tití de máscara (Callicebus personatus) acechaban a un margay en el bosque húmedo del sureste de Brasil. Durante los cinco primeros minutos del acecho que duró 22 minutos, el margay se escondió (de la observación en tierra de la que era objeto) en la copa de una bromelia alta situada a seis metros del suelo. El acecho tuvo lugar en una ruta arbórea usada con regularidad por los monos titís para visitar una fuente de caucho importante.

Al igual que muchos otros carnívoros mamíferos pequeños, los ocelotes y los margays a veces son depredados por carnívoros más grandes (Palomares & Caro1999). Por ejemplo, en Venezuela, L. Pantin (véase Mondolfi & Hoogesteijn 1986) observaron un jaguar (Panthera onca) que cruzaba un llano en la sabana llevando en la boca un ocelote macho adulto que acababa de matar. Al percibir que era observado por un ser humano, el jaguar atemorizado soltó el ocelote y huyó. Entonces, el testigo tomó el ocelote y lo guardó para la identificación positiva de su piel. En Costa Rica, Chinchilla (1997) descubrió restos de un ocelote en la guarida de un jaguar, lo que demostraba que este felino más grande a veces come ocelotes.

Patrones de actividad

Al igual que la mayoría de mamíferos, el ocelote y el margay son animales principalmente nocturnos (Ludlow y Sunquist, 1987; Emmons 1988; Konecny 1989; Crawshaw & Quigley 1989). Ludlow y Sunquis (1987) sugieren que el ocelote principalmente está activo de noche, porque la mayoría de sus presas también son principalmente activas de noche. Estos investigadores también observaron que cuando el ocelote caza presas diurnas (es decir, presas activas durante el día), tales como pájaros, el ocelote también se vuelve activo durante el día.

Anteriormente, discutimos la preferencia del ocelote por la vegetación densa y su evasión de los hábitats más abiertos durante el día. Aunque por lo general es cierto, es importante observar que los ocelotes a veces visitan hábitats más abiertos de noche si la oscuridad es suficiente para ocultar sus movimientos. Por ejemplo, en la amazonía peruana, se descubrió que los ocelotes eran igualmente activos en las noches de luna llena que en las noches sin luna oscuras (Emmons et al. 1989). Visitaban áreas abiertas en las noches sin luna. No obstante, cuando la luna resplandecía y la luz alumbraba los claros del bosque, los ocelotes limitaban su búsqueda de presas a la vegetación más densa (donde había más oscuridad). Emmons et al. (1989) consideran que el ocelote no puede cazar cuando hay luz que reduce su capacidad felina de acercarse sigilosamente a su presa. Por esta razón, argumentan que el ocelote evita las áreas abiertas iluminadas por la luz lunar o la luz solar. Sin embargo, estos investigadores también reconocieron que el ocelote puede evitar los espacios abiertos iluminados para evadir felinos más grandes, tales como el jaguar (Panthera onca) y el puma (Puma concolor). Ludlow y Sunquist (1987) también sugirieron que los ocelotes evitaban los hábitats abiertos durante el día porque estas áreas sólo tenían unos cuantos lugares de descanso diurnos ideales.

Referencias

Abreu KC, Moro-Rios RF, Silva-Pereira JE, Miranda JMD, Jablonski EF, Passos FC  (2008)  Feeding habits of the Ocelot (Leopardus pardalis) in Southern Brazil. Mammalian Biology 73: 407-411.

Audubon JJ, Bachman J  (1846)  The Viviparous Quadrupeds of North America.  Volume 2.  John J. Audubon, New York.

Beebe W  (1925) Studies of a Tropical Jungle, one quarter of a square mile of jungle at Kartabo, British Guiana.  Zoologica 6: 1-193

Bianchi RC, Mendes SL  (2007)  Ocelot (Leopardus pardalis) predation on primates in Caratinga Biological Station, Southeast Brazil.  American Journal of Primatology 69: 1173-1178

Bianchi RC, Rosa AF, Gatti A, Mendes SL  (2011)  Diet of margay, Leopardus wiedii, and jaguarundi, Puma yagouaroundi, (Carnivora: Felidae) in Atlantic Rainforest, Brazil. Zoologia 28: 127-132

Carrillo E, Morera R, Wong G (1994) Depredacion de tortuga lora (Lepidochelys olivacea) y de tortuga verde (Chelonia mydas) por el jaguar (Panthera onca). Vida Silvestre Neotrop. 3: 48-49

Chinchilla FA (1997) La dieta del jaguar (Panthera onca), el puma (Felis concolor) y el manigordo (Felis pardalis) en el Parque Nacional Corcovado, Costa Rica. Revista de Biologia Tropical 45: 1223-1229

Crawshaw PG, Quigley HB  (1989)  Notes on ocelot movement and activity in the Pantanal region, Brazil.  Biotropica 21: 377-379

DeAzevedo FCC (1996) Notes on the behavior of the margay Felis wiedii (Schinz, 1821), Carnivora, Felidae) in the Brazilian Atlantic Forest. Mammalia 60: 325-328

Di Bitetti MS, Paviolo A, De Angelo C  (2006) Density, habitat use and activity patterns of ocelots (Leopardus pardalis) in the Atlantic Forest of Misiones, Argentina.  Journal of Zoology 270: 153-163

Di Bitetti MS, De Angelo CD, Di Blanco YE, Paviolo A  (2010)  Niche partitioning and species coexistence in a Neotropical felid assemblage. Acta Oecologica 36: 403-412

Eddleman DC, Akersten WA  (1966)  Margay from the post-Wisconsin of southeastern Texas.  Texas Journal of Science 18: 378-385

Eizirik E, Bonatto SL, Johnson WE, Crawshaw PG, Vie JC, Brousset DM, O'Brien SJ, Salzano FM  (1998)  Phylogeographic patterns and evolution of the mitochondrial DNA control region in two neotropical cats (Mammalia, Felidae).  Journal of Molecular Evolution 47: 613-624

Emmons LH (1987) Comparative feeding ecology of felids in a neotropical rainforest. Behavioral Ecology and Sociobiology 20: 271-283

Emmons LH (1988) A field study of Ocelots (Felis pardalis) in Peru. Revue d’Ecologie (Terre Vie) 43: 133-157

Emmons LH, Sherman P, Bolster D, Goldizen A, Terborgh J (1989) Ocelot behavior in moonlight. In: Redford KH, Eisenberg JF (eds) Advances in Neotropical Mammalogy. Brill, Leiden, pp 233-242

Emmons LH (1989) Jaguar predation on Chelonians. Journal of Herpetology 23: 311-314.

Emmons LH (1980) Neotropical Rainforest Mammals: a field guide. University of Chicago Press, Illinois

Gallo-Reynoso JP, Navarro-Serment C  (2002)  Range extension of Margay in northwestern Mexico.  Southwestern Naturalist 47: 635-636

Goldman EA  (1920)  Mammals of Panama.  Smithsonian Miscellaneous Collections 69(5): 1-309

Goldman EA  (1943)  The races of the Ocelot and Margay in Middle America.  Journal of Mammology 24: 372-385.

Goulart FVB, Cáceres NC, Graipel ME, Tortato MA, Ghizoni IR, Oliveira-Santos LGR  (2009)  Habitat selection by large mammals in a southern Brazilian Atlantic Forest. Mammalian Biology 74: 182-190.

Guggisberg CAW (1975) Wild Cats of the World. David & Charles, London

Haines AM, Tewes ME, Laack LL, Grant WE, Young J  (2005)  Evaluating recovery strategies for an ocelot (Leopardus pardalis) population in the United States.  Biological Conservation 126: 512-522

Hall RE  (1981)  The Mammals of North America.  Two volumes.  Wiley, Chichester, New York

Harveson PM, Tewes ME, Anderson GL  (2004)  Habitat use by ocelots in south Texas.  Wildlife Society Bulletin 32: 948-954

Hollister N (1914) The spotted tiger-cat in Texas. Proceedings of the Biological Society of Washington 27:219

Horne JS, Haines AM, Tewes ME, Laack LL  (2009)  Habitat partitioning by sympatric ocelots and bobcats: Implications for recovery of ocelots in southern Texas.  Southwestern Naturalist 54: 119-126

Izawa K (1978) A field study of the ecology and behavior of the black-mantle tamarin (Saguinus nigricollis). Primates 19: 241-74

Janecka JE, Walker CW, Tewes ME, Caso A, Laack LL, Honeycutt RL  (2007)  Phylogenetic relationships of ocelot (Leopardalis pardalis albescens) populations from the Tamaulipan biotic province and implications for recovery.  Southwestern Naturalist 52: 89-96

Janecka JE, Tewes ME, Laack LL, Grassman LI, Haines AM, Honeycutt RL  (2008)  Small effective population sizes of two remnant ocelot populations (Leopardus pardalis albescens) in the United States.  Conservation Genetics 9: 869-878

Konecny MJ  (1989)  Movement Patterns and food habits of four sympatric carnivore species in Belize, Central America.  Advances in Neotropical Mammology.  Brill, Leiden, pp 243-264

Leopold AS  (1959)  Wildlife of Mexico.  University of California Press, Berkeley.

Leyhausen P (1963) Uber sudamerikanische Pardelkatzen. Z. Tierpsychol 20: 627-40

López González CA, Brown DE, Gallo-Reynoso JP  (2003)  The Ocelot Leopardus pardalis in north-western Mexico: Ecology, distribution and conservation status.  Oryx 37: 358-364

Ludlow ME, Sunquist ME  (1987)  Ecology and behavior of Ocelots in Venezuela.  National Geographic Research 3: 447-461

Masuda R, Lopez JV, Slattery JP, Yuhki N, O'Brien SJ  (1996)  Molecular phylogeny of mitochondrial cytochrome b and 125 rRNA sequences in the Felidae: Ocelot and domestic cat lineages.  Molecular Phylogenetics and Evolution 6: 351-365

Meza AD, Meyer EM. Gonzalez CAL  (2002)  Ocelot (Leopardus pardalis) food habits in a tropical deciduous forest of Jalisco, Mexico.  American Midland Naturalist 148: 146-154

Mondolfi E, Hoogesteijn R (1986) Notes on the biology and status of the Jaguar in Venezuela. In: Miller SD, Everett DD (eds) Cats of the World: Biology, Conservation and Management. National Wildlife Federation, Washington DC, pp 85-123

Mora MA, Laack LL, Lee MC, Sericano J, Presley R, Gardinali PR, Gamble LR, Robertson S, Frank D  (2000)  Environmental contaminants in blood, hair and tissues of ocelots from the Lower Rio Grande Valley, Texas, 1986-1997.  Environmental Monitoring and Assessment 64: 477-492

Moreno RS, Kays RW, Samudio R  (2006)  Competitive release in diets of ocelot (Leopardus pardalis) and puma (Puma concolor) after jaguar (Panthera onca) decline.  Journal of Mammalogy 87: 808-816

Nelson EW (1918) Wild animals of North America. Washington.

Passamani M (1995) Field observation of a group of Geoffroys Marmosets mobbing a Margay cat. Folia Primatologica 64: 163-166

Petersen MK  (1974)  Behavior of the Margay.  In:  Eaton RL (ed) The World's Cats.  Volume 3.  Carnivore Research Institute, Seattle, pp 39-59

Rocha-Mendes F, Bianconi GV  (2009)  Opportunistic predatory behavior of margay, Leopardus wiedii (Schinz, 1821), in Brazil.  Mammalia 73: 151-152

Servin J, Chacon E, Alonso-Perez N, Huxley C  (2003)  New records of mammals from Durango, Mexico.  Southwestern Naturalist 48: 136-138

Shindle DB  (1995)  Habitat use of Ocelots in the Tamaulipan Biotic Province.  MS thesis, Texas A&M University, Kingsville, Texas

Shindle DB, Tewes ME  (1998)  Woody species composition of habitats used by Ocelots (Leopardus pardalis) in the Tamaulipan Biotic province.  Southwestern Naturalist  43: 273-279

Silva-Pereira JE, Moro-Rios RF, Bilski DR, Passos FC  (2011)  Diets of three sympatric Neotropical small cats: Food niche overlap and interspecies differences in prey consumption.  Mammalian Biology 76: 308-312

Slattery JP, Johnson WE, Goldman D, O’Brien SJ (1994) Phylogenetic reconstruction of South-American Felids defined by protein electrophoresis. Journal of Molecular Evolution 39: 296-305

Sunquist ME, Sunquist F, Daneke DE (1989) Ecological Separation in a Venezuelan Llanos carnivore community. In: Redford KH, Eisenberg JF (eds) Advances in Neotropical Mammalogy. Brill, Leiden, pp197-232

Tewes ME, Everett DD  (1986)  Status and distribution of the endangered Ocelot and Jaguarundi in Texas.  In: Miller SD, Everett DD (eds) Cats of the World: Biology, Conservation and Management. National Wildlife Federation, Washington DC, pp 147-158

Wang E  (2002)  Diets of Ocelots (Leopardus pardalis), Margays (L. wiedii), and Oncillas (L. tigrinus) in the Atlantic rainforest in southeast Brazil.  Studies on Neotropical Fauna and Environment 37: 207-212

Información sobre esta Revisión

Esta revisión también está disponible en los siguientes idiomas:

inglés    portugués

Autor: Dr. Paul D. Haemig (PhD en Ecología Animal) Ecology Online

Fotografía:  Ocelote, Perú.  Foto de Ellie McCoy (Estados Unidos de América).

Para citar este artículo:

Haemig PD  2011   La Ecología del Ocelote y el Margay. ECOLOGÍA.INFO 9.

Si usted conoce cualquier publicación científica importante que se haya omitido en esta revisión,o tiene sugerencias para mejorarla, sírvase comunicarse con al autor en su dirección de correo electrónico: 

 director {at} ecology.info   

© Copyright 2001-2011 Ecology Online Sweden.  Derechos reservados.

 

informes

español
english
français
português

русский

العربية
বাংলা

deutsch
filipino
한국어
עִבְרִית
हिन्दी
malagasy
bahasa melayu
日本語
norsk
runa simi
suomi
svenska
ไทย
tiếng việt
中文

inicio