La
Huangana y el Sajíno
Simpátricos
Nota:
Esta revisión en línea es actualizada y revisada en forma continua, a
penas se cuenta con los
resultados de nuevas investigaciones científicas.
Por lo tanto, este artículo presenta información actualizada
sobre el tema.
Aunque los pecaríes y cerdos se parezcan entre sí, su clasificación y
distribución son diferentes. Los pecaríes pertenecen a la familia de mamíferos Tayassuidae (3 especies) y son nativos del Nuevo Mundo, mientras que los
cerdos pertenecen a la familia Suiidae (16 especies) y son nativos del
Viejo Mundo (Taber et al. 2011).
El presente
informe revisa la ecología de las dos especies más propagadas del pecarí
(es decir, la huangana o pecarí de
labios blancos Tayassu
pecari y el sajíno o pecarí de collar
Pecari
tajacu),
enfocándose en las diferencias entre ellas cuando son simpátricas (es
decir, cuando se presentan en la misma área).
Ecología
y conducta general del Pecarí
El
sajíno habita el sudoeste de los Estados Unidos (Texas, Nuevo México,
Arizona) y de sur a norte en Argentina. En su área de expansión, se encuentra presente en una
amplia variedad de hábitats, incluyendo desiertos, bosques espinosos,
chacos, caatinga, bosques de robles, y bosques tropicales lluviosos.
La huangana habita el sur de Veracruz y Oaxaca en México, el sur de Uruguay y
el norte de Argentina. En la parte septentrional de su área de expansión
(es decir, México y América central) su presencia se restringe a bosques
tropicales húmedos, pero en Sudamérica aparece tanto en hábitats húmedos
como secos, incluyendo el bosques tropicales lluviosos, bosques tropicales
espinosos, áreas de matorrales en el chaco, y caatinga.
Por lo tanto, el sajíno y la huangana son simpátricos en la mayor parte
de Sudamérica y en los bosques tropicales húmedos de México y América
central. Junto con estas dos
especies, existe una tercera especie de pecarí en el Gran Chaco de
Paraguay y en las áreas adyacentes de Bolivia y Argentina.
Esta tercera especie, el pecarí chacoan o taguá (Catagonus wagneri), es una especie en
peligro de extinción y será revisada por separado.
Las
huanganas y los sajínos difieren entre sí en muchas maneras. Aunque toda
especie de pecarí es sumamente social, la huangana vive usualmente en
manadas más grandes que el sajíno.
Por ejemplo, en bosques tropicales lluviosos, Emmons (1997) informa
que las huanganas se encuentran generalmente en manadas de 50 a 300
individuos o más, mientras que los sajínos se presentan generalmente en
manadas de 6 a 9 individuos. Sin
embargo, algunas veces se pueden apreciar conjuntos de sajínos más
grandes, por ejemplo cuando más que una manada es atraída por una fuente
rica en alimentos (Robinson y Eisenberg 1985).
Las manadas de huanganas habitan grandes áreas y no parecen ser
territoriales, mientras que las manadas de sajínos tienen hábitats más
pequeños y defienden sus territorios (Sowls 1997). Kiltie y Terborgh
(1983) señalan que las manadas grandes y nómadas de huanganas son únicas.
Ningún otro ungulado que mora en los bosques del Neotrópico se reúne en
grupos tan grandes, los cuales se parecen en tamaño a las manadas de
muchos ungulados que moran en las llanuras. La huangana es más grande que
el sajíno, y pesa cerca de un tercio más.
Los principales depredadores de todo pecarí
son el jaguar o tigre (Panthera onca),
el puma (Puma concolor) y el hombre (Homo
sapiens) (Kiltie y Terborgh 1983).
El sajíno
en comparación con la huangana posee mayor tolerancia a la caza y a las
alteraciones en su hábitat realizadas por el hombre y de ese modo
sobrevive mejor que la segunda especie en áreas en las que existe un mayor
número de asentamientos humanos (Altrichter y Boaglio 2004).
Diferencias
en la búsqueda de forraje y los hábitos alimenticios
En bosques tropicales lluviosos y bosques tropicales deciduos, una gran
cantidad de frutas, semillas y nueces caen de árboles al suelo, éstos
constituyen el principal alimento tanto del sajíno como de la huangana
que viven en estos bosques (Kiltie 1981; Bodmer 1991a; Barreto et al.
1997;
Keutoghlian & Eaton 2008).
Grandes números de larvas de escarabajo
infestan a menudo los endocarpios de las bayas caídas y refuerzan el valor
nutritivo de este alimento (Silvius 2002).
Debido a que ambos pecaríes mastican completamente las semillas, sólo
las semillas diminutas (es decir, Rubiaceae y pequeños Brosimum)
no son destruidos y pasan ilesos a través de sus aparatos digestivos
(Bodmer 1991b). Así, las 2
especies de pecarí son principalmente depredadores que se alimentan de
semillas antes que dispersadores de semillas. Ellos dispersan las semillas
más grandes sólo cuando las escupen durante la masticación (Bodmer
1991b).
Debido a su mayor tamaño,
la huangana cuenta con mayor capacidad que el sajíno para aplastar con sus mandíbulas semillas y nueces más duras
(Kiltie 1982; Beck 2006). Por ejemplo, en ensayos de alimentación realizados en el
Zoológico de Lima - Perú, Kiltie encontró que los sajínos eran
incapaces de aplastar y comer nueces de las palmeras Iriartea ventricosa y Socratea exorrhiza. Sin embargo, las
huanganas del mismo zoológico aplastaron y se comieron éstas nueces duras.
En el Parque Nacional del Manú en la Amazonía Peruana, Kiltie
encontró que las nueces caídas de Iriartea y Socratea se
acumulaban en grandes cantidades bajo los árboles hasta que manadas
errantes de huanganas las encontraron y consumieron. Aparentemente, estas
nueces eran demasiado duras para que otros animales las aplastaran y
comieran. Sin embargo, Kiltie también encontró que existían varias
especies de semillas y nueces comunes en el Mánu que incluso la huangana no era capaz de aplastar. Estas nueces super duras provenían de ciertas
palmeras (Phytelephas
microcarpa, Scheelea sp., Mauritia
flexuosa) y de una legumbre (Dipteryx micrantha).
Por el contrario, durante los ensayos de alimentación en el zoológico,
tanto el sajíno como la huangana fueron capaces de aplastar y comer
nueces de palmeras Astrocaryum macrocalyx and Jessenia sp., que era menos duras que las
otra especies que Kiltie estudió, y que también se encontraban en el Mánu.
En bosques tropicales lluviosos,
existen otras diferencias en la búsqueda
de forraje entre las 2 especies de pecarí. En el Manú, Kiltie y Terborgh
(1983) encontraron que la huangana "se abre paso entre los pocos centímetros
de altura de la tierra y la capa de paja. ..usando su hocico más como un
arado que como una pala. A menudo varios animales avanzaban, hombro a
hombro, empujando una fila de basura frente a ellos."
Las huanganas muy pocas veces hacían excavaciones profundas.
Por el
contrario, el sajíno algunas veces realizó excavaciones profundas para
extraer raíces y tubérculos, pero no volcó los montículos de hojas que
se encontraban en el suelo del bosque como la huangana. Las nueces y frutas
fueron tomadas individualmente de la superficie por el sajíno, sin
desordenar los montículos de hojas (Kiltie y Terborgh 1983).
El sajíno y la huangana son también simpátricos en la Caatinga brasileña,
una región de bosques áridos, bosques espinosos, y matorrales espinosos
abiertos y secos. Sin
embargo, en este lugar ambos pecaríes se alimentan principalmente de raíces
y tubérculos, en lugar de frutas.
Por ejemplo, en el Parque Nacional Serra da Capivara,
Piauí, Brasil, Olmos (1993) encontró que 79% de la dieta
de
la huangana
eran raíces, 6% tubérculos, 14% semillas y 1% suculentas vides. En
contraste, se encontró que los hábitos alimenticios del sajíno eran
más generalizados, alimentándose igualmente de raíces (33%), tubérculos
(40%) y semillas (26%). Sólo un uno por ciento de su dieta era fruta.
Olmos indica que en la Caatinga, las raíces y tubérculos son un recurso
alimenticio más fiable que las frutas y hojas, ya que las dos últimas sólo
se producen cuando se presentan las precipitaciones adecuadas. Durante las
sequías prolongadas de esta región, los pecaríes pueden sobrevivir
debido a que desentierran y comen raíces y tubérculos.
En la Caatinga, Olmos (1993) encontró una superposición en la dieta de
los 2 pecaríes. Por ejemplo, un árbol abundante, Manihot
caerulescens (Euphorbiaceae), era importante para
ambos pecaríes, sus raíces y semillas muy duras suministran el 33% del
alimento de
la huangana y el 21% del alimento del sajíno. Sin embargo, Olmos también encontró diferencias en los hábitos
alimenticios.
Por ejemplo, las raíces de uno de los árboles más comunes
del área, Thiloa glaucocarpa (Combretaceae), significaban el 48% de la dieta de la huangana, pero sólo el 7% de la dieta del sajíno.
Además, el 53% de alimentos consumidos por el sajíno era raíces
y tubérculos de las especies de plantas que la huangana no comió (es
decir, Boerhaavia coccinea Nyctaginaceae, Swarzia
flammengii Caesalpinoideae y Pentalostelma
sp. Asclepiadaceae).
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Fotografía:
La huangana o pecarí de
labios blancos (Tayassu
pecari), Parque Nacional das
Emas, Brasil. Foto de
Miha Krofel (Slovenia).
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